top of page

VOLCÁN LONQUIMAY 2865 M.S.N.M (UN DESEO, UN PLAN, UN GRAN ESFUERZO)

  • Foto del escritor: Iván  Araneda
    Iván Araneda
  • 10 jul 2024
  • 3 Min. de lectura

Cumbre Volcán Lonquimay


Vivir en la región de la Araucanía es sinónimo de bellos paisajes, bosques con Araucarias y lengas, lagos increíbles, ríos y por supuesto...Volcanes.


En esas conversaciones de amigos aventureros se me ocurre decir: "cuando tengas una salida en mente considérame", y para que hablar mas.

Nuevamente vuelvo a coincidir con mi amiga Javiera Araya Stöckle en otra salida de esas que se recuerdan para toda la vida, esta vez era su plan de hacer cumbre en el hermoso Volcán Lonquimay (Cabeza tupida en lengua Mapuche).


La fecha escogida para realizar este desafío fue el 27 y 28 de mayo del 2022, y consistía en que Javi viajaría a Temuco y nos juntaríamos después de salir de mi trabajo para tomar rumbo a Malalcahuello, acampar esa noche y a la mañana siguiente, bien temprano comenzar el ascenso.


Nada hacia presagiar que justo esa noche era una de las más frías del invierno con -7° , pero se entiende que para quienes disfrutamos esta manera de vivir todo se resume en experiencias que enriquecen nuestro camino para lograr los objetivos.


Comenzando la ruta hacia la cumbre.


Son las 06:30 AM y nos alistamos a tomar rumbo al centro de Ski Corralco, el clima está perfecto, las Araucarias nos indican el camino y ya comenzamos a ver el hermoso Volcán que nos espera.

Falta poco para las 07 AM y comenzamos la caminata por la ruta que marcan nuestros gps siempre mirando el imponente macizo, pero no somos los únicos; al igual que nosotros, varias personas mas irán en busca de esa hermosa cumbre.


Concentración en la parte mas difícil del trayecto.


Siempre tuvimos el ánimo de llegar a la cumbre, a paso rápido al principio y para cuando el trayecto comenzaba a trabarse por la mucha nieve, comenzamos a turnarnos cada cierto tiempo para ir abriendo camino y lograr que quien iba detrás pudiera descansar un poco.

Debo reconocer que costó llegar al ultimo andarivel, pero una vez ahí solamente mirábamos el filo que nos conduciría hasta el fin del trayecto.



Ascenso por el filo y los fuertes vientos en la parte superior.


Caminando y maravillándonos con la vista que ofrece este hermoso volcán nos damos cuenta que la mayoría de los que venían detrás nuestro han abandonado la idea de hacer cumbre; será por el clima, miedo, poca experiencia o quizás se dan cuenta que el físico no esta en condiciones de seguir algo tan peligroso... Pensándolo bien, ¿Qué clase de persona decide ir a pasar frío y arriesgar su vida en vez de estar en casa tranquilo? la respuesta está a la vista y sonrío mientras descansamos un momento, miro a mi lado y mi cordada es pura risa jajaja, no tengo para que preguntar si le gusta o no hacer estas cosas.


Seguimos subiendo con toda la confianza y energía, nos alentamos y conversamos algunos detalles para unificar los criterios como por ejemplo: los vientos de ambos lados que chocaban en el filo por donde caminábamos y podían desestabilizarnos.


Vista desde la cumbre del volcán.


Los -14° de sensación térmica y los vientos arremolinados no lograron bajar nuestro ánimo de continuar, unos cuantos pasos mas, unos minutos de concentración y de repente me doy cuenta que el terreno comienza a aplanarse y siento que estamos cerca de la cumbre. Me detengo y miro hacia abajo y Javi viene a unos 10 metros, así que camino hacia ella y le digo:" Esta fue idea tuya así que ve adelante que la cumbre está cerca" , después de un par de minutos ahí estaba...La Cumbre del Volcán Lonquimay frente a nuestros ojos.


La felicidad de hacer cumbre con una tremenda vista de fondo.


Las emociones nos sobrepasaban, Javi emocionada inmortalizando ese momento en fotos y videos y yo por otro lado sorprendido por la tremenda vista que ofrece ese lugar.

Cuesta ordenar tantas imágenes, palabras, emociones que se viven en tan pocos minutos de vida, pero sin lugar a dudas contemplar 09 volcanes, un cráter marcado, un cielo despejado, montañas y bosques rodeándonos es lo mas parecido a una postal soñada que hace olvidar el cansancio y esfuerzo previo... objetivo cumplido.


Vista de los volcanes Llaima, Sierra Nevada, Sollipulli, Villarrica, Quetrupillán y Lanín.


Bajamos felices y riendo como niños en dirección a donde dejamos el auto para comer un poco y preparar el regreso, con una satisfacción que hacia sentir como si no existiera ese cansancio de tantas horas de esfuerzo. Tras unas horas de viaje, Javi regresaba a su hogar y yo al mío con un recuerdo que nos acompañara para toda la vida.


Llegando al auto con toda la energía y esa cumbre en nuestros corazones.


Nota: La mayoría de quienes comenzaron la marcha junto a nosotros abandonaron su intento a la cumbre por diversos motivos, pero aún así, ellos ganaron experiencia.


 
 
 

Comentarios


bottom of page